lunes, 29 de mayo de 2017

Muriel Santana

Muriel, la viva imagen de lo que la maternidad hace con algunas de nosotras, darnos la vuelta como a un calcetín.
Encender dentro de nosotras una llamita, un deseo, una llamada, la de acompañar el camino de otras mujeres en este etapa en la que a muchas nos faltó eso, escucha, apoyo, ... 

Una revoltura, unas ganas de sumergirnos en todo lo que nos mueve la maternidad, que es mucho más que tener un bebé, que es una metamorfosis, y que se lleva mejor, arropada, acompañada, y serena.

Muriel enfocó hace ya tiempo su vida hacia este propósito, con un Herbolario lleno de productos naturales, arropada por la sabiduría y experiencia de su madre y con dos niños enredados entre sus piernas...ofreciendo  asesoramiento desde un espacio en el que atiende a las familias y con un corazón con ganas de estar al servicio de la maternidad.

Gracias por elegirnos Muriel, gracias por formar parte, gracias por todo este año y tus aportaciones. Gracias por escucharte y sumar.



"La motivación inicial para formarme como Doula, fue la propia necesidad de cooperar en el crecimiento y divulgación de está figura del acompañamiento maternal. 

Una vez comenzó la formación, el foco dejo de estar en los demás para dirigirse directamente a mi, buscando y encontrando los rincones más recónditos de mi y mi maternidad para acompañar ligera y liviana, segura y cercana a todas aquellas familias que así lo soliciten. 


Reconozco que sopesé  otras formaciones, lugares y encuentros, sin embargo me alegra haberme inclinado por esta formación. 

Porque es cercano, es dimensional, es profesional, es personal y, por encima de todo esto, es RED, COOPERACIÓN, HUMANO y RÍTMICO.

Cada profesional ofrece lo mejor de sí mismo, se entrega por completo. 
Es su compromiso. 

Nosotras les recibimos como niñas curiosas, habidas de aprender y descubrir, con ojos nuevos y sinceros todos los entresijos de nuestro cuerpo de mujer, del parir, el bebé, etc...

Carol, coordina, organiza, gestiona e imparte la formación comprometida y consciente de su labor para con nosotras, los profesionales que colaboran, y más allá de ello, sembrando su saber hacer y estar para que continuemos la estela de la honestidad y el amor hacia un trabajo de acompañamiento tan antiguo y vital como es parir. 

Me llevo emociones, colores y sabores que no imaginé vivir aquí. 
Me llevo cariño, calor y amistad sincera.
Me llevo conocimiento y sabiduría que creí olvidada.
Me llevo seguridad, transparencia y confianza en la labor de Doula.

Comienzo ahora un nuevo camino en el que se que nunca más voy a volver a estar sola; están todas mis Doulas conmigo.

Namaste.

Gracias."


Muriel Santana
Mujer, Madre, Asesora de Lactancia y Porteo. Doula.


miércoles, 26 de abril de 2017


PLAZAS ABIERTAS
FORMACIÓN DOULAS
2017/2018
GRAN CANARIA



Mucho mas que una formación, una trans-formación.
Con la absoluta convicción de que estar al servicio de las madres y los bebés, de hacer más amable la llegada, de cuidar la vida en su inicio...es la mejor manera de devolver​ el amor al mundo.

formaciondoulasproyectovida@gmail.com


viernes, 31 de julio de 2015

Kenia Hernández , El Arte de la Vida



Kenia, mujer sensible, capaz de emocionarse con la belleza del mundo, de la vida, en cada instante, con cada pequeño detalle... 
Kenia está más que conectada consigo misma. 
Decidió hace tiempo retirarse del mundanal ruido, quitarse de prisas y lujos, y navegar hacia dentro, en silencio. Hacia la conquista de si misma, de manera honesta y humilde... para sanarse, amarse y estar limpia como el agua clara, para un día, ser una mujer consciente, libre de lastres y un dia, convertirse en madre consciente.

Kenia tiene arte y sensibilidad, en su manera de estar, de mirar, de hablar, de escuchar, de sentir y crear desde la emoción y sin filtros...

Kenia es puro amor
Qué entrega a la vida mas honesta...que maravilla habermos emocionado contigo! 

Carolina Cerro



EL ARTE DE LA VIDA



Para mi iniciar la formación  profesional  como Doula  ha sido descubrir un color nuevo.
Ese que aún no tiene nombre.

Me considero una persona  bastante sensible, disfruto observando la sabiduría de la naturaleza, esa que nos rodea en cada instante.

Tras finalizar mis estudios universitarios en la Facultad de Bellas Artes me permití  deshacerme de las exigencias del sistema y dedicarme unos años a mí misma. Para reencontrarme de forma más profunda.

Años de estudios, de ratón de biblioteca, de reflexiones en buena compañía, de grandes maestros, de comprensión de lo abstracto, de deleite con las historias del arte…
Lo cóncavo o lo convexo,  la luz y  la sombra.
Comprender emociones para poder expresarlas.
De impresiones y sol naciente.
Realismo, surrealismo. Un reloj sin tiempo.
Futurismo y  el viaje en coche.
La máquina, el confort, con Ford, el  ocio inventado.
La fábrica, nacen las guarderías.
Cubismo, expresionismo, creado, recreado.
Lo póvera.
Bienvenidos al Non Site.  Land Art.
Disfrutar caminando.
Y  un urinario para descolocar.
Para reflexionar sobre ¿Qué es el arte?
Esquemas rotos.
Y  ¿Qué es nacer?
¿O prefieres aire de París?

El Arte a veces humano.  El Nacimiento a veces inhumano. Y viceversa.
Nos permite  cuestionarlo todo.

Para crear y hacer del  interior una verdadera  obra  de Arte preferí  volver a nacer.
Tras una serie de ejercicios de respiración consciente pude adentrarme en la manera en la que vine a mundo.

Me  sumergí  en una mayor comprensión de mí misma.
Fui “prematura” , durante mi primer mes de vida extrauterina , viví en una incubadora que ahora prefiero llamarla “querido packaging”.

El contacto piel con plástico estuvo asegurado. Nadie de mi sangre me acompañó en mi proceso de bienvenida.
A la joven mujer que me dio la vida se le negó su derecho de arropar y amamantar a su criatura, yo.

Eran otros tiempos, menos información al alcance de todos.
Toda esa asimilación me ha hecho sentir  un gran interés, una gran pasión y respeto hacia el inicio de la vida. Siento una gran importancia y compromiso hacia el valor que tiene ese proceso vital de bienvenida.
Son infinitos los conceptos que acompañan a la maternidad en la actualidad.
Son numerosos los profesionales que defienden con sus investigaciones toda una serie de evidencias que aportan claridad a este asunto, y apoyan la idea de que la forma en la que nacemos es una especie de sello que nos acompañará el resto de la vida.
Sin extenderme en conceptos ancestrales , arcaicos, modernos, postmodernos, futuristas, contemporáneos  o  visionarios , he llegado a la conclusión de que la humanidad  se merece el cambio que está experimentando.

Las personas merecen nacer con respeto  y de forma amorosa.

Las mujeres tienen derecho a estar informadas,  a vivir sus experiencias  , su maternidad y sus ciclos vitales de forma placentera ,  en definitiva de la manera que ellas decidan.

Estamos viviendo toda una serie de procesos  sociales que están haciendo emerger  y recuperar muchos conocimientos que  por un momento estuvieron  ignorados.

Es  el momento de permitirnos sentir,  sentirnos  seres vivos.

Seres humanos  y  aportarnos el valor que nos merecemos unos a otros.

Cada acto de violencia en el ámbito que sea debe ser cuestionado y eliminado. Desde los que se comenten de forma invisible hasta los que se realizan de forma oficial y descarada.

Por ese motivo descubrí un color nuevo al realizar la formación como Doula.
Porque ha sido tal la cantidad de información indispensable que he aprendido, toda la red de profesionales que han participado y  que  han aportado excelentes  jornadas de calidad, que simplemente como hembra lo recomendaría a las otras mamíferas.

La interacción con las compañeras  y con cada uno de los profesionales,  ha sido más que enriquecedora. Todo un  crecimiento personal.

Porque va más allá de una simple palabra.

Va más allá del significado de la palabra.

De las competencias de la labor.

Se trata de aportar a ese vacío evidente, un poco de luz.
Acompañar  y apoyar emocionalmente  a quién lo solicita, siempre desde el respeto y la comprensión.

Cubrir, si nos lo piden, esa soledad  y miedos hacia la desinformación de lo fisiológico.

El acto de dar vida se merece estar reconocido como el momento cumbre en el desarrollo vital de cada ser humano.

Siento que  tras esta  formación he  comprendido que  seas  flor o seas florero. Las Doulas  aportan  humanidad a la humanidad.
Y estoy encantada  sinceramente de formar parte de este cambio.

Kenia Hernández
Licenciada en Bellas Artes
Mujer consciente que acompaña procesos de vida y Doula 

lunes, 27 de julio de 2015

Rebeca Ibañez, "La formacion de doula iba a acercarme a mi sueño de ser matrona"

Vimos a esta hermosa y poderosa mujer transformarse.  Una gran metamorfosis, así como lo hacemos las mujeres cuando nos convertimos en madres, que todo se nos da la vuelta como un calcetín - si nos lo permitimos, todo se nos des-coloca y re-coloca de dentro, afuera.

Fue un privilegio ser testigos de cómo, mes a mes, Rebeca se iba quitando capas, corazas, levantando su carita, mirando de frente, con un brillo en los ojos, revuleta y a veces, dolorida, porque salir de la zona conocida siempre da miedo, simpre exige un esfuerzo... 
Pero lo hizo, lo hizo y se notaba mes a mes...casa vez más coherente con lo que simpre había sentido, encontrando un nuevo lugar en el mundo desde el que SER y brillar con luz propia, sin tener que agradar, sin hacer lo que se espera de ella, sino siendo...simplemente auténtica.

Yo solo deseo, que si ha de ser, un día se especialice como matrona, pues las mujeres merecemos ser acompañadas y asistidas por mujeres que se han trabajado, que conocen el mundo invisible que rodea estos procesos, que conocen el camino a acompañar porque un día se acompañaron a si mismas...

Rebeca, me quedo contigo para siempre...

Carolina Cerro


Cuando llegué  a la formación no tenía claro mis motivos.
Hacía poco que había vivido en mi cuerpo un parto natural en mi casa y tenía una conexión conmigo, con mi alma como nunca antes había sentido.

Estaba justo en el momento de dejarme fluir con la vida. De dejarme llevar.
Mi conciencia recordó que una de las razones por las que había decidido ser enfermera, era para algún día, acompañar la vida siendo matrona.

 Por aquel entonces no me planteaba la capacidad de la mujer como la conozco ahora. Ahora, después de la más pura, intensa y maravillosa experiencia que ha sido para mí ser madre de dos niñas, conozco en primera persona lo que somos capaces las mujeres solo por el hecho de serlo. Porque la Naturaleza nos hizo así,  perfectas.

Me convencí  de que haría la formación de Doulas para no perder de vista esta visión  de la maternidad, del nacimiento,  de la vida, cuando llegara el momento en que me convirtiera en matrona...


Entonces llegó el día.
Ese día,  llena de estrellitas que chispeaban  dentro de mí,  nerviosa y sin expectativas.
Ahí sentada en un cojin,  escuchando...escuchando a cada una de esas chicas que querían cambiar el mundo para que fuera más sensible, más consciente...y de tanto escuchar...me escuché.

Hacía tiempo que no lo hacía.  ¿Lo había hecho alguna vez? ¡me escuché!

Y una vez al mes, con las ganas de aprender lo que venían a enseñarnos, volvía a sentarme en un cojín y volvía a suceder la misma magia ¡me escuchaba!
Estaba en el mismísimo cielo. En el cielo que siempre me acompañó desde niña.
Con mi eterna amiga la Luna en todo mi ser  y 15 hermanas de luna que llegaron para verme crecer.

Me re - encontré,  me abracé, me besé,  me acaricié, comencé a respetarme,  comencé a permitirme y me permití ser yo; para ser yo para siempre.
Y así es.

Para mí, la formación de Doulas de Proyecto Vida iba a acercarme a mi sueño de ser matrona, resultó ser una experiencia enriquecedora a todos los niveles. Un crecimiento personal del que todas fueron testigo, un re-encuentro conmigo misma que ya no tiene vuelta atrás, un enamoramiento intenso de 15 luces que sé que, de alguna manera, siempre estarán en mi vida...porque,  sin ellas saberlo, su primer acompañamiento emocional lo estaban haciendo y conmigo.

Ahora no sé si llegaré  algún día a ser matrona.
Lo que sí tengo muy claro es que el cambio que ha habido en mí es solo una semilla para seguir creciendo conmigo. Auténtica. Para no juzgar, para escuchar desde el corazón,  para no opinar,  para no convencer. Para respirar, profundo, y saber conectar con otras personas y ayudarlas con lo que necesiten. En su embarazo,en su parto, en su puerperio,  en su lactancia,  en su crianza,  en su enfermedad, en su vida, en su proceso,  sea cual sea, acompañar desde el corazón.


Acompañarme a mí misma ha sido la más gratificante y hermosa de las enseñanzas que he recibido en esta vida. Ahora solo siento que nunca dejaré de acompañarme y de acompañar a todo ser que aparezca en mi camino. Enseñar esto al mundo, a mis hijas...es mi granito de arena para vivir en un mundo más respetuoso,  más auténtico y más armónico.



GRACIAS.

A cada una de las lunitas que se armaron de fuerza y valentía para emprender este caminito y darme la mano a su paso.  Gracias.

A mi marido por apoyarme y empujarme para tener la fuerza de sumarle tanta revoltura a mi  vida en pleno puerperio ya revuelto. Gracias.

A mis hijas por elegirme y servirme de llaves para abrir y cerrar tantas puertas. Gracias.

Y GRACIAS Carolina Cerro, por tener tanta fuerza y creer tanto en ti. Por tener el valor de cambiar tu vida e iluminar tantas que te encuentran en su paso.



                                                                                                                         Rebeca Ibañez,
                                                                                                         mujer, madre, doula y enfermera.

jueves, 16 de julio de 2015

Yanira Ojeda, Lunita Nueva

Yanira es una lunita nueva, por eso su luz alumbra hacia otro lugar, dentro de ella...descubriendo todo un mundo desconocido absolutamente, pero que le resuena con fuerza en su interior.


Nos hemos quedado con la agradable sensación de que una madre joven, que llegó a este círculo sin saber muy bien a donde venía...ha encontrado un camino que la une con fuerza a su propia esencia. Ella tiene una fuerza y una luz potente que pronto nos iluminará, cuando este preparada, en luna llena.


Yanira ha sido un placer tenerte entre nosotras...

Carol


Yanira, Lunita nueva...


"Siempre cuando llegaba un ponente nuevo a la formación, nos presentábamos... Hoy me apetece hacer lo mismo  y recordarme, un poco todos los días, como llegue hasta aquí. 

Llegué a la formación de forma casual, un día recibí un mensaje de mi hermana diciéndome que se iba a impartir la formación Doula en Las Palmas, yo nunca había oído la palabra Doula y ella me explicó un poco lo que representaba. 

Algo me dijo que tenía que hacerlo y le hice caso a mi instinto y descubrí que este es mi destino.

 

Soy Auxiliar de Enfermería aunque no ejerzo como tal.

Cuando llegué a hacer las prácticas, estuve en el Materno, y me dí cuenta en ese preciso momento, que me gustaba acompañar a las mamás en planta cuando estaban ingresadas.

Estuve en paritorio y también me gustaba estar presente,  disfrutaba de todo el proceso del embarazo hasta llegar allí. Algo resonaba en mi interior, aunque aún no había despertado.

 

Me quedé embarazada y fue todo como esperé, incluso el momento del parto, aunque cuando llegué a la lactancia, todo se frustró. Tenía una desinformación total, no encontré ayuda de ningún tipo, fue una lactancia materna nula y tuve que recurrir a la leche artificial, lo que nunca quise...llegaron momentos de frustración, pero con el tiempo llegó la calma, aunque quedó una herida profunda.

 

La formación para mí ha marcado un antes y un después en mi vida, he crecido como mujer, se ha regenerado parte de mi alma, me ha ayudado a sanar heridas, a conocerme un poco más. 


He visto con mis ojos de ahora que otra realidad existe y digo con los ojos de ahora, porque los ojos de antes los tenía tapados por lo que para mí es irreal. 

Ahora estoy en la realidad que siempre quise y  no había descubierto. 

Ha supuesto una liberación de mi alma y doy gracias por ello.

 

Siento que todo estaba guardado dentro de mi y en este momento ha resonado y resurgido, ha sido como el agua de un riachuelo, todo ha fluido, me he dejado llevar. Me he reído, he llorado, en momentos me he caído y me he levantado, pero siempre sabiendo que donde estoy es mi sendero y no voy a salir de él.

Tardé un poco en llegar, pero esta vez sí que sí, es para quedarme.

 

Quiero darle las gracias a mi pequeño gran hombre que me ha enseñado a ver la vida de otra forma y me ha ayudado en mi maternidad y en superarme cada día para ser una mejor madre para él.

 

Doy gracias a mi hermana por mandarme aquel mensaje hace 10 meses

Ha sido un gran regalo hacer este camino a su lado.




lunes, 13 de julio de 2015

Sara Hernández, era doula antes de saberlo...

Sara Sarita, es una mujer joven, que sin ser madre aún, ya siente la necesidad de mejorar el trato, el contacto, el respeto, la conciencia y el acompañamiento... en la manera de vivir la maternidad en estos tiempos. 

Enseguida se coló en nuestros corazones, con su alegría, cada fin de semana llegaba de Fuerteventura con su sonrisa de lado a lado y nos contagiaba y enamoraba mas a todas.

Ella dice que llegó de casualidad, pero a la vez sabe que las casualidades no existen y que ella tenia que estar aqui...porque sin ella esto hubiera sido tannnn diferente...
Enfermera de vocación, pero muy conectada a la parte instintiva, consciente de la vida, Sara es una toda una revolución de amor y me siento agradecida porque sé que Sara llegó a nuestras vidas para quedarse...
                                                                                                                          Carol





Llegué aquí de no casualidad, cuando un ser de luz me iluminó el camino de vuelta a casa...
Las dos,con los pies en la arena nos reconocimos, compartiamos el mismo fuego, el fuego de todas las mujeres...

Ahora me doy cuenta que este camino comenzó mucho antes, antes incluso de mi nacimiento, del de mi madre, del de mi abuela; esta es una historia compartida, común en todos los corazones, es la historia de la vida, donde nacen todos los uteros,donde se cocinan a fuego lento todas las historias del universo.

 Cuando el mundo no me había desvinculado de mi esencia femenina siempre estuve rodeada de mujeres que creaban en sus vientres a los hijos del futuro...

Después me desconecté, ahora comprendo que para reconectarme con màs fuerza, para volver a crear una historia de amor con la madre tierra, para volver a amar la sangre sagrada que corre por mis piernas, para volver a darle la importancia que se merece el epicentro del universo...

 Un día, el destino en forma de llamada me dijo 
¿me acompañas a buscar la casa donde le daré luz a mi cachorro? ¿me acompañas?...
Ahí estuve sin pensarlo...
Años mas tarde, ese mismo destino tiró de ese mismo hilo, de ese cordón umbilical, para que estuviese presente en el segundo viaje al centro a la tierra de esa misma mamá, esta vez en la otra punta del mundo ¿casualidad? Ahora sé que no...

Esa fue la primera vez que estuve presente en la maravilla de la creacion de la vida, formando parte de esa espiral de amor,de respeto. Yo,bsin saberlo, me convertí por primera vez en la doula inesperta que llevo dentro...

Afortunada me siento porque, aunque no lo llamé, fue capaz de escucharme, porque aunque no fui capaz de verlo siguió ahí, ahora soy capaz de olerlo, porque se trata de mi propia esencia...
Diez lunas han pasado y a su lado un millón de estrellas...
Me permito tararear la nueva melodía que resuena en mi cabeza, esa en la que la nota RE se repite constantemente... la melodía del REconocimiento, del REencuentro, del REnacer...del REstaurar cicatrices, de la REnovación de mi ser, de la REinvención de mi propio mundo, REevolución de mariposas...

La canto bien alto para no olvidarla nunca, le doy voz al conocimiento silencioso que he heredado, la bailo, la siento creciendo en mi vientre, haciéndose grande, preparándose para ser compartida con el resto del mundo...
Ahora sé que el camino es la meta, que mi territorio es donde pongo mis pies, que el poder lo lleva cada uno dentro de sí y que la recompensa ya ha llegado...ya no estoy sola, camino de la mano de todas las mujeres, formo parte de la era de luz, de cambio...es el tiempo de reconstruir el templo de luna...
 Sara, mujer, enfermera, doula...

*(inspirado gracias a todas mis lunitas XD)

lunes, 6 de julio de 2015

Maiten Cabral Yacobe... la doula más jóven.

A muchas de nosotras, la toma de conciencia, la necesidad no cubierta, la vivencia de desear algo más... nos llegó con nuestra propia metamorfisis "de hijas a madres".

Sin embargo, cada vez más soy testigo de que la toma de conciencia, de necesidad de cambio, de querer conectar con la esencia, de buscar y no conformarse... va llegando antes...

Y este es uno de los ejemplos, Maitén Cabral una mujer jóven, que aún no ha sido madre, pero que siente que antes de emprender esa enorme aventura transformadora, debe conectar con su sabiduría, con su instinto, reconciliarse con sus ciclos, su cuerpo, su naturaleza... y desde ahí, ofrecer lo mejor de sí misma, disfurtar de una maternidad gozosa, hacerle ese regalo a sus hijos y a otras mujeres a su alrededor.

Me emociona ver que el cambio de conciencia cada vez, nos llega antes.

Gracias Maitén, ha sido un privilegio ser testigo de esto a tu lado.


 Maitén Cabral Yacobe...
¿Cómo se prepara una mujer para ser doula? 

Quizás lo fundamental sea sanar sus heridas del pasado, empoderarse, conocerse, creerse válida y adquirir una serie de conocimientos relacionados con el embarazo, la maternidad y el puerperio.

Pero, ¿es sólo eso?
¿Un buen temario cargado de información, de frases llenas de conocimiento pero sin emoción? Por supuesto que no.

En la Formación Profesional de Doulas del Proyecto Vida te llevan de la mano, muy sutilmente, sin tirones.

Cada día, magia. Una sorpresa nueva, un descubrimiento.

Cada docente llega con un cofre del tesoro lleno de sabiduría ancestral, de información de rigor, de amor para dar.

Sientes que te acarician el alma...

Las casualidades no existen y este proyecto se cruzó en mi camino en el momento preciso, justo cuando más necesitaba que se abrieran puertas y ventanas. De dentro hacia afuera. Las semillas estaban plantadas, sólo había que aprender a regarlas.

Arropada por un hermoso grupo de mujeres, abordas un camino de autoconocimiento y crecimiento. Se trata de iluminar lo que llevas dentro, hacer visible la huella que ha quedado en ti generación tras generación, heredada de mujer a mujer, de madre a hija. De desaprender patrones obsoletos, de sacarnos el velo que no permite ver lo que ya está en nosotras, lo natural en el ser humano. Menos lógica y más sentido común. Menos cabeza y más corazón.

El renacer de la conciencia.

¡Qué desconectadas estamos de nuestros orígenes, de nuestro ser!
Las mujeres, sincronizadas con la luna, poderosas, grandes, sabias. 
Todo está en nosotras: la creación de la vida, el origen, la matriz. Encontrar lo que yace en ti dormido. 
Abrazada, unida a ellas, emprendiendo un camino juntas, sabiéndonos válidas. 
Qué manera tan hermosa de despertar.
Cuán poderosas somos al crear vida en nuestras entrañas, al permitir que nos habiten, que se alimenten de nosotras, que nos moldeen el cuerpo. Y disfrutar de ello. Una entrega en cuerpo y alma. Mamíferas al descubierto. 
La maternidad: un terremoto de emociones, un aprendizaje vital.
¿Cómo no ver esta realidad? ¿Cómo no valorarla?
Volver a abrazar a la mujer que habita en ti, romper las cadenas que bloquearon nuestros úteros, que los inmovilizaron e invisibilizaron, volver a respetar y conocer a fondo los ciclos femeninos, permitir que las contracciones nos recuerden que estamos vivas y que sabemos crear vida y traerla a este mundo. 
Hacerlo concienzudamente, todas juntas, arropadas.
La mano de la doula te acaricia suavecito, no estás sola, todas somos una...